a veces no.
A veces no...
No quiero dejar que mi corazón dejé de latir por ti.
Me niego a dejar de amar a quien tanto amo.
No quiero dormir sin tus sueños abrazados a los míos, despertar sin sentir tu pelo enredado en mis labios.
Amanecer en complicidad con nuestros disfrutados momentos.
Esos, que solo tú, yo y nuestras sábanas disfrutan en secreto.
Shlomo!