Eres lo que fui
Eres lo que fui.
Eres el ánfora perdida, aquella que guarda los latidos legendarios de nuestros pechos y almas de vidas pasadas.
Eres, el eslabón que sujeta nuestras eternidades a la triste cotidianidad de volver a la vida, buscarnos, amarnos y perdernos hasta otra nueva vida y así una y mil vidas idas.
Eres el cauce de las aguas, vertientes cristalinas de lejanas latitudes y un sin fin de vividos cristales de frescas armonías.
Eres la flor del campo, aquella que entrega color, aroma y vida a mis abrumados espacios.
Eres las notas a las melodías dulces de tanta vida y yo, sin vida.
Eres, la que me inspira, la que me tiene noches y días sentado a la espera de encontrar las palabras adecuadas para decirte lo que eres en mi vida y cuanto te amo.