Se comunica el sensible fallecimiento.

 
Un día como hoy fallecí, Un día como hoy viaje desde la profunda vida hacia la inestable sensibilidad de la falta de luz; Vine de donde todo era energía en movimiento hacia donde nada existe y todo hay que inventarlo luchando contra los demás.
Nací desde el vientre oscuro de la muerte hacia una vida abstracta donde el amor no existe, este, es sólo el reflejo de lo que otros quieren de ti,  de lo que otros necesitan para llenar sus abultados vientres.
Un día como hoy, vine desde la soberana vida a esta tierra rebosada de soledades y muerte.

Sí, un día como hoy pareció mi cuerpo, ese de vestiduras transparentes que tenía la habilidad de volar por el espacio y atravesar paredes para vestirme de carnes que envejecen,  que enferman,  qué día tras día desaparecen.

Un día como hoy dejé de extender mis alas,  de emprender el vuelo por las infinitas ondas del universo,  tuve que aprender a ponerme de pie después de caer tantas veces, después de ver sangrar mis pies y rodillas y no saber porque.

¿Dónde están mis alas,,dónde el universo? ¿Dónde está la vida que palpitaba mientras yo emprendía a diario el vuelo, donde el canto de las estrellas mientras tilitaban buscando la armonía de las ondas del sol?
a muerto, he muerto,  tras el primer llanto lanzando  en este mal sueño y después de salir del túnel, donde el primer beso fue, ese tierno abrazo de una mujer que decía llamarse mamá. 
Ella, me acogió en este desconocido mundo después  de haberlo perdido todo por venir acá. 

Shlomo! MR
08-12-2020.