Somos un viaje.
Somos un viaje.
mi tristeza no es la que humedece mis ojos, sino; la que enluta mi alma.
alma que se anega por las lagrimas que no brotan por mis ojos, sino; que se esconden tras mi mirada.
Las despedidas, no separan las almas, sino los encuentros no queriéndose encontrar.
Luego del fuego, solo cenizas, bajo de las cenizas llanto, después del llanto un mal sabor de garganta; que solo el tiempo endulzara con el concilio de los sueños.
Somos dos extraños que viajamos sobre las vías oxidadas de un mismo sueño.
Nuestras miradas, perdidas se cruzan con el movimiento elíptico de las vías, mientras vuelven a perderse con el canto infinito de los rieles.
Cruzamos por el faldeo dormido del Volcán, las fumarolas nos hacen temblar, al ver el fuego que nace y se pierde sobre el serpenteo metálico que nos lleva hacia nuestro final.
Por fin, cruzamos y nos acercamos sobre el puente que llena de aire nuestros acelerados pulmones.
Ya, sólo queda desembarcar, volver nuestros pies a la tierra donde nuestras miradas extrañas, querrán volverse a cruzar.
Shlomo Bem Adonaí
San bernardo Chile
31-enero-2018.