Gracias.
Por la vida,
Por la hora de mi hora, gracias por existir.
Gracias por tu paciencia, por oír.
Por estar en los peores momentos, por estar en el proceso, por estar a cada hora y en cualquier lugar, gracias por ser.
Por insistir,
Por qué permaneces fiel a pesar de nuestra infidelidad, gracias por perdonar.
Gracias por esperar sentado junto a la puerta observando cuando será el día que hemos de regresar.
Gracias,
Gracias por tu amistad, por ser mi padre, mi guía en momentos de turbación, la lámpara de mis pies agotados por tanta dificultad y la lumbrera en mi camino oscurecido por la falta de fe.
Por ser mi compañero inseparable,
Por cuidarnos cuando faltó papá.
Gracias porque fuimos, porque somos y por lo que podemos ser.
Gracias porque no tan solo eres el camino, sino también mi verdad y la vida.
Gracias por ser el agua que emana desde mi roca, mi sombra de medio día, mi lumbrera en mis desiertos más oscuros.
Por estar en mis tormentas, gracias por
Calmar con tus palabras la tempestad.
Gracias por el primer halo de aire que mis pulmones recibieron.
Gracias por ser el último de mis suspiros;
Simplemente gracias.
Gracias por la hora de mi muerte, por brindarme la oportunidad de haber nacido,
gracias por estar conmigo.
A mi Abba Kadosh Hashem Adonaí.
Curicó
Hoy 04:30 al
Chile.
Shlomó BemAdonaí.