El cáliz, sidra del pasado.

La sangrienta copa del desastre me trajo hasta la puerta esperanza de Paula jaraquemada.

Aquí y sin dudarlo, me socorrio el coraje libertario de su fuerza.

Yo, solo dirigía a mis 120 hombres  huyendo del desastre imperio de la muerte.

Encontramos sidra, abrigo, alimentos y vendajes para los heridos.

Encontramos asilo en el pronto auxilio de su alma.

Desde entonces,  busco a diario en el descanso de nuestras interminables batallas, escribiros doña Paula.


Enarbolando entre mis heridas manos en el campo  de batalla, no tan solo la bandera de mi patria, sino también,  el estandarte incondicional hacia tu bello gesto.

Eres dueña de mis palabras, de mis gestas como de mis derrotas, eres dueña y madre de esta naciente patria, de nuestros hijos y libertades.

Y en el  preámbulo rosa de nuestra íntima copa de vino, eres dueña de mi alma.


 Señora doña Paula jaraquemada. 


By Shlomó Bem Adonaí

A Paula mujer libertaria.

Buin 2018 viña santa Rita 

Abril.