La tregua

 La tregua.

¿Y si nos buscamos?

Si nos permitimos un último suspiro.

De esos que al exhalar de nuestros pulmones el viciado aire de los recuerdos, desgarren del alma las enajenadas ganas de amarte.


Ven, siéntate y bebamos del arcoiris vapor de los sueños una última taza de café.

Disfrutemos  en el tibio beso de su brebaje una tregua.

Que la distancia no ensucie la verdad que un día llevo nuestros cuerpos a ser solo uno.


Deja que las aguas hablen, que las multitudes hojarascas del infierno se retuerzan ante nuestra concensuada paz. 


Nosotros, seamos como el velero en alta mar llevado por los calmos vientos de los sueños.


Ven, anímate y siéntate conmigo una última vez aquí frente al sarcófago de los recuerdos.


By Shlomó Bem Adonaí