Templario sueño de un soldado

 Mientras comienza el claroscuro de la madrugada, siento  el sonido de las hojas aguzando el filo para la batalla.


Esto,  logra por fin extraer mi alma  de los sueños que poco antes me llevaban por la tranquilidad de tus aguas.

Pulo los oxidados metales de mi armadura y entre ellos guardo las letras de la noble dama, dueña de mis torpes travesías y aventuras.



Los caballos ensillados y preparados nos alertan lo próximo del encuentro.

prontamente la sangre de muchas almas vestirá los verdes campos de un rojo infierno que por tan sólo un momento, se sentirá eterno.


Los fuegos arden y se alistan para encender los alquitranes morteros que lanzarán las catapultas.

Mi amada, no sé si al silenciar los gritos descontrolados de nuestras gargantas y ver los campos sembrados de cuerpos inanimados,  seguiré iluminando mis ojos con el palpitar de la vida que nos regala la existencia  para quienes han vencido la justa causa de la batalla. 


tus ojos, serán entonces el sendero que bien me llevarán a través de los oscurecidos pasillos de la muerte, o  a la victoria calma de tus brazos. 


shlomó Bem Adonaí