El sexo viene luego.

 El sexo solo es  la consecuencia de todo lo anterior.

Atención, atracción, complicidad, tiempo, entrega y unión psico-espiritual.



Dónde ambas almas se funden en solo un momento y luego de una mirada. 

Ambas, desnudan primeramente el alma y luego, luego ya si quedan algo de fuerzas, también después de unos  rebeldes besos desnudan juntos el cuerpo.

El sexo viene luego, viene cuando despiertos por la mañana reconocen que ambos visitaron las íntimas conciencias del otro y aún enredados entre sus brazos, un profundo suspiro llena de paz tu existencia y aunque el mundo caiga frente a vuestros ojos, aún hay momento para seguir así un poco más. 

By Shlomó Bem Adonaí